Las lenguas y la globalización del turismo
A principios de 2006 la revista “Turismo Islámico” añadirá la lengua alemana a las que ya utiliza y se publicará en cinco lenguas, que son el árabe, inglés, francés, español y alemán. Antes de la publicación de la revista en alemán, saldrá nuestro informativo semanal también en alemán, en nuestro portal electrónico. Con toda seguridad, el lector se preguntará (sobre todo el lector especializado y que se interesa por los temas patrimoniales, civilizacionales, científicos, económicos y comunicacionales) cómo se formó la idea, cómo se ejecutó y llegó a publicar una revista profesional turística, cultural, patrimonial y económica, que se difunde en el mundo entero en cinco lenguas; que, además, y con la ayuda de Dios, continurá aumentando el número de las lenguas utilizadas; y que es pionera en el nombre, en su organización, en su significado, en sus lenguas y demás características particulares.
La revista “Turismo Islámico”, como queda dicho arriba, no lo es todo: es la locomotora que tira de una serie de vagones, cada uno de los cuales va cargado de nuevas perspectivas comunicacionales y publicitarias. A la cabeza del conjunto está el portal electrónico, cuya característica principal es responder a cualquier pregunta en el sector del turismo y del viaje a nivel mundial, además de ser un medio para conocer los principales tesoros turísticos en los diversos países del planeta y para difundir semanalmente, en cinco lenguas, las noticias de todo lo que ocurre en el ámbito turístico. Es un hecho que se está acabando de perfilar por parte del editor y del director de la empresa TCPH Ltd y de todos aquellos que se encargan de su ejecución.
La publicación de “Turismo Islámico” había sido una sorpresa para toda persona con visión, interés y consideración, y también fue causa de orgullo para el editor, al representar la culminación de sus deseos. Apareció al principio en dos lenguas con la misma importancia otorgada a cada una de ellas y en la forma avanzada que el lector tiene en sus manos actualmente. Todos los números publicados gratuitamente, desde el primero, que vio la luz en otoño de 2001, pueden ser consultados en el portal electrónico www.islamictourism.com
En el verano de 2004 tuvo lugar la segunda sorpresa, al salir el número 12 en árabe-francés (además de árabe-inglés). Después del éxito de esta nueva experiencia, ya no fueron sorpresas, se trataba sencillamente de continuar el mismo camino con perseverancia. Como resultado de ello, desde principios de 2005, la revista se publica igualmente en árabe-español. A las puertas del quinto aniversario de nuestra revista, esperamos su publicación en árabe-alemán a partir de primeros de 2006.
La pregunta importante es: ¿cómo se ha podido reproducir una revista, a partir de su edición árabo-inglesa, en revista árabo-francesa, como si fuera una clonación humana?
Marruecos fue el lugar, el tiempo y la ocasión de la publicación de la edición árabo-francesa. Ya se habían publicado diez números de “Turismo Islámico” en árabe-inglés y Marruecos era uno de los primeros mercados para los que nos habíamos preparado. La revista se distribuía en librerías con otras revistas sólo en lengua árabe, las cuales representan tan sólo un 10% del conjunto de las revistas expuestas, representando por lo tanto las revistas y periódicos en lengua francesa un 90%. Consideré que en tal mercado no había lugar para nuestra revista en árabe-inglés y se hacía necesario publicar una edición en árabe-francés. Para mí fue algo fácil, pues mi conocimiento de las lenguas extranjeras es antiguo, cosa que me animó a realizar este trabajo.
Comencé a aprender lenguas desde los años 50 del siglo XX, al matricularme en el Instituto Estadounidense de Bagdad, situado cerca de la tienda donde yo trabajaba, en Bab Al-Agha. Abandonaba la tienda, a pesar de ser horas de mucha clientela, para asistir a las clases de enseñanza del inglés, hasta que logré aprender a hablar, leer y escribir algunas cosas.
También aprendí algunas lenguas orientales. Visité tres veces Irán, en 1949, 1953 y 1968 para pasar allí los meses de verano, cosa que me permitió conocer algo el persa, lengua no muy alejada del árabe, además de que en aquel tiempo tenía muchas posibilidades de practicarla.
Sin embargo, descubrí las lenguas y mi facilidad para aprenderlas cuando empecé a visitar Europa, hace de esto medio siglo, pues en 1955 recibí una invitación de la empresa alemana Buyer para unos cursillos de química (para la fabricación de goma), que duraron tres meses. A partir de allí se multiplicaron mis viajes a Europa y su duración a ser cada vez más larga, pues lo exigían mis tareas industriales y mi seguimiento científico para desarrollar mis proyectos en Iraq. La participación en exposiciones especializadas, mis visitas a empresas y a sus tajos me exigían hablar en inglés, lengua que ya conocía, y en alemán, que empecé a aprender por las tardes en institutos lingüísticos, así como durante las relaciones laborales e individuales.
Conocer estas dos lenguas me ayudó a aprender muchos vocablos pertenecientes a otras lenguas y países que visitaba regularmente por cuestiones de trabajo y para conocer su cultura y civilización, en particular el italiano, francés y checo. A su vez, este hecho me facilitó disfrutar de mis visitas a muchos países y me ayudó a triunfar en mi vida laboral. Hoy día puedo decir que puedo comunicar en las siguientes lenguas: árabe, inglés, alemán y persa.
Lo que me empujó a practicar las lenguas extranjeras fue mi conocimiento en el ámbito de la comunicación empresarial, pues publicaba dos revistas profesionales de nivel mundial, que eran Al-Hidaâ (El Calzado), que se ocupaba de la industria del cuero y del calzado, y Al-Ridaâ (La Cortina), que se ocupaba de la industria del hilado y el tejido. Cada una de ellas se publicaba en árabe e inglés y tenían una presencia importante en exposiciones internacionales del sector.
Como resultado de todo lo que llevo dicho, me apasioné por las lenguas y ello me llevó a preparar, financiar y traducir un léxico internacional del cuero en seis lenguas, a las que añadimos el árabe. Tal diccionario comprende cerca de 5500 vocablos.
Lenguas y turismo
¿Qué papel y qué influencia han tenido las lenguas en el placer que he vivido turísticamente?
Cuando acababa cualquier trabajo y cuando tenía tiempo libre, o durante los descansos de fin de semana, buscaba algún lugar turístico, o exposición, o realizaba un viaje corto a algún país. Las lenguas que conocía, incluso los vocablos de algunas de ellas, me daban ánimo y confianza para comunicar con los demás, conocer las vidas de los pueblos y sociedades que visitaba y ahondar en sus sentimientos, al tiempo que me permitían expresar aquello que quería decir.
A partir de mi interés por las lenguas, acompañé a mi hijo Haidar, que tenía 12 años por aquel entonces, y lo matriculé en sesiones lingüísticas de francés en una aldea francesa, durante las vacaciones de verano, y ello durante varios años.
Capacidades
Otros factores que ayudaron a publicar la revista en árabe-francés fueron la capacidad de las personas que se encargan de su edición y de la realización del portal electrónico. Al frente de ellas está el redactor jefe, el doctor Abdel Rahim Hassan, así como el señor Rasul Shahrastani, experto en informática, y la señora Eman Abbas, que se ocupa de los trabajos de secretariado en la oficina principal y de hacer el seguimiento. Hay numerosos representantes y participantes voluntarios que se encargan de editar la sección inglesa y el informativo semanal en dicha lengua.
A nivel técnico, hemos podido beneficiarnos de la disponibilidad y del papel del profesor Joseph Raîdi y los que lo ayudan en la maquetación e impresión, en particular los señores Elias Nahass y Michel Abu Audah, que han podido superar todas las dificultades técnicas que se les han presentado para esta composición lingüística mundial y pionera.
Otro factor es la permanente presencia de la revista y de sus representantes (al frente de los cuales se encuentra el profesor Motaz Othman) en las ferias internacionales especializadas en turismo y viaje, en las cuales conviven las diferentes lenguas de los diferentes países participantes.
El factor más importante que me empujó a emprender esta aventura fue la existencia de una amplia oficina y un apartamento de mi propiedad en uno de los principales barrios del centro de Casablanca, que son restos del fracaso de mi gran proyecto industrial integrado, que era conocido por sus productos en todo Marruecos y había logrado traspasar las fronteras de este país. Un proyecto que ha representado grandes pérdidas materiales y sufrimeintos indecibles para mí, lo que repercutió en mi vida y en mis ideas y me hizo huir de todo trabajo y relación basados en la materia con la finalidad esencial del éxito. Mi único pasatiempo fueron esta revista y algunos libros que he escrito. Representan, pues, mis deseos y esperanzas, a sabiendas, además, de que con anterioridad había dado pasos audaces en el ámbito de la comunicación profesional industrial. Hice de Marruecos una nueva patria, mezclé mis aspiraciones con la querida gente de su pueblo, cuyas alegrías me alegran y cuyas tritezas me entristecen. Y en Marruecos hay suficientes conocimientos del francés y de otros temas.
Edición en francés
Los factores cirtados arriba desempeñaron un papel importante en la decisión que tomé de publicar la revista “Turismo Islámico” en árabe-francés, como una segunda revista junto con su hermana en árabe-inglés. Publiqué un anuncio en la prensa local pidiendo un traductor. Vinieron numerosos candidatos y se seleccionó la persona que llegó en primer lugar, el señor Noureddine Saoudi, profesor en escuelas superiores de Casablanca. Fue seleccionado sin vacilación y fue una decisión acertada. La secretaria Samira Belaîd, que ha trabajado conmigo durante más de 15 años en la empresa citada anteriormente (en la actualidad está cerrada), ha tenido un gran papel en el desarrollo y éxito de este proyecto. Se publicó pues el primer número en el verano de 2004, como queda dicho arriba, al tiempo que se creaba igualmente el portal electrónico en lengua francesa.
Edición española
A la luz de todo lo dicho, decidimos ampliar el número de lenguas de nivel mundial y salió el primer número árabe-español a primeros de 2005. Empezó la andadura el doctor Driss Bouissef Rekab, profesor en la Universidad de Rabat, y poco después se le añadió la señora Ouafae Douhri, profesora de lengua española en la enseñanza segundaria en Casablanca, la cual se ocupa de preparar el informativo semanal en lengua española del portal electrónico.
Edición alemana
Desde el número 14 de la revista, y haciéndolo gratuitamente, el doctor Ala Al-Hamarneh, profesor en la Universidad de Mainz, ha ido enviándonos artículos interesantes que han representado un enriquecimiento de la revista, dándole un sello científico y académico. Le planteamos la publicación de la revista en lengua alemana, y al final hemos llegado a un acuerdo: el doctor Al-Hamarneh ha propuesto a un colega suyo, el señor Johan Bardung para traducir y dirigir la publicación en arabe-alemán, así como de crear el portal electrónico correspondiente. Por su parte, el editor también ha aceptado la propuesta, por lo que se está preparando para crear el portal y publicar el primer número a primeros de 2006.
De este modo se han ido enganchando los vagones lingüísticos al tren de la comunicación profesional turística. Tanto los trabajadores como sus empleadores han gozado con esta insignia de la información. Mi agradecimiento y consideración a todos los que han participado y apoyado la exitosa andadura de esta revista.
Para terminar, pienso que los países cuyos habitantes hablan varias lenguas (con la condición de que no sea a expensas de la lengua vernácula), son países de civilización avanzada, pues cada individuo, al dominar una lengua, adquiere los conocimientos de otros pueblos. Espero de los países árabes e islámicos que impulsen la enseñanza de varias lenguas en sus Universidades, incluso las locales, y animen a practicar el turismo y el viaje a las generaciones venideras desde edades tempranas, sobre todo los trabajadores de los ámbitos diplomático y turístico. Con ello, podremos hacer entrar a nuestros países en la globalización turística por la puerta grande.
Dios decide del éxito de todos.
Abdel Sahib Shakiry
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