Turismo y unidad, las dos caras de una misma moneda
Los diferentes pa íses del mundo se están aproximando unos a otros hoy día, no sólo gracias a la evolución de las tecnologías, sino también por razones políticas y económicas. Existen conjuntos regionales de dimensiones considerables, como la Unión Europea y la ASEAN. Sin embargo, también hay conjuntos inter-continentales. Las dos últimas reuniones de Bandung y Brasil son dos ejemplos relevantes de ello. Los países asiáticos y africanos se han reunido en Indonesia en abril de 2.005 para celebrar el 50 aniversario del Congreso de Bandung, en el cual aparecieron los términos "tercer mundo" (es decir, ni capitalista ni comunista) y el cual preparó el terreno a la aparición de la Organización de Países No-Alineados. En ese tiempo, el ambiente político e ideológico dominó en el Congreso, pero esta vez Bandung ha centrado sus trabajos en la cooperación económica entre Asia y África.
Las mismas características ha tenido la reunión en Brasil de la cumbre árabe-latinoamericana, en marzo de 2.005, a la que asistieron 33 países. Los discursos políticos no han impedido que se impusiera el aspecto económico. Y la débil presencia árabe fue compensada por la fuerte participación del sector privado, que se tradujo en la firma de numerosos acuerdos bilaterales en varios ámbitos económicos. Estas dos reuniones representan buenas noticias para el turismo. Mientras más se acercan los países, más se movilizan y aprovechan las oportunidades de cooperación sus pueblos. Se insistirá en los medios de comunicación de estos países, en programas planificados, en crear un ambiente de mutua comprensión. Y lo que esperamos es que desaparezcan todas las susceptibilidades y los motivos de conflictos que influyen en la imagen que cada país se hace del otro e impiden un diálogo constructivo y una coexistencia pacífica entre naciones. Por desgracia, el mundo islámico no es el mejor ejemplo en este terreno, pues el fantasma de la división levanta la cabeza con fuerza en la región. Hay pues una necesidad de que aparezca un nuevo talante y una nueva cultura en el mundo islámico, para superar los aspectos negativos y las divisiones que están asomando entre los musulmanes.
Por último, señalemos que hoy día el agua se está transformando en un producto raro, y se piensa que los conflictos del futuro podrían girar alrededor de esta cuestión. Pero este número de "Turismo Islámico" se aleja de lo que son los conflictos políticos y apuesta por las posibilidades turísticas de Al-Ahwar, los oasis y los ríos. Mediante numerosos y diversos artículos, el lector podrá pasearse por el Támesis británico, Al-Ahwar (los pantanos) de Irak, las aguas interiores en la India y los oasis en el mundo árabe. Es la primera vez que un único tema acapara tanto espacio en un número de la revista, representando todo un dosier. Esperamos en el futuro, Dios mediante, repetir esta experiencia con otras regiones de interés turístico y con temas turísticos objetos de debate. |